11-10-2016

EL OTRO DRAMA DE LA POBREZA

David, Con 7 Años, Pelea Contra El Cáncer Y Necesita Una Vivienda Digna

Vive con su familia en una casilla de madera a la que le falta de todo. Por su condición, estar así es un riesgo. Su mamá hizo un pedido desesperado de ayuda.


David Ángel Benítez es un niño de 7 años que vive con sus cuatro hermanitos y su mamá en una casilla del barrio La Olla. Hace un mes fue internado de urgencia en el hospital Juan Pablo II y tras una semana en terapia, lo diagnosticaron con Linfoma de Hodgkin, un tipo de cáncer que afecta su sistema linfático. Desde entonces es sometido a sesiones de quimioterapia cada 15 días. Pero lo que más preocupa a sus padres, además de la propia enfermedad, es su condición de extrema pobreza.
"Cada vez que le hacen una quimio le bajan todas las defensas. Tengo miedo cuando regresa porque nosotros estamos todos juntos en esta casita de madera, sin piso de material y con un baño muy precario. Mi hijo no puede estar así porque corre riesgo de contagiarse de cualquier cosa. Lo que pido es por él, para que pase mejor esto que tiene que soportar siendo tan chico. Necesito que me ayuden", dijo Analía Benítez, su mamá, a EL LIBERTADOR.
Su preocupación tiene fundamento. El 23 de septiembre, cuando la pediatra que atendía a David autorizó el regreso a su casa, Analía recibió un documento firmado por ella para presentar un pedido en el área de asistencia social competente. 
La notificación era clara: "Paciente inmunocomprometido en tratamiento quimioterápico. Se solicita evaluar situación habitacional, teniendo en cuenta las necesidades higiénicas y sociales para la mejor calidad de vida del niño. Requerimientos mínimos: piso de material, baño instalado, luz eléctrica, agua potable". Y sin embargo hasta hoy no tuvieron respuesta.
"Pasaron dos semanas y no vino nadie. Con su papá no podemos quedarnos a esperar, porque es su salud la que está en juego. Pedimos ayuda de quien sea para comprar los materiales y acondicionar nuestra casa para David. Nosotros solos no podemos", expresó la madre.

"Él aguanta mucho, por lo menos queremos que esté bien junto a sus hermanos"
Analía y Carlos, los padres de este niño, son vendedores ambulantes. Están separados hace meses, pero mantienen contacto por los cinco hijos que tienen en común. Y cuando el chiquito enfermó, debieron distribuirse las actividades para no descuidar a los hermanos de 12, 11, 6 y 1 año. 
"Lo que ganamos apenas nos alcanza para vivir, aparte de las ventas de nuestro puestito (ubicado en la vereda del edificio de Ersa, por calle Santa Fe), Carlos hace trabajos de albañilería. Pero lo que junta también es poco. Ahora que David se enfermó, nuestra situación es desesperante porque el esfuerzo que hacemos es doble para que él pueda seguir su tratamiento", relató ella.
Contó también que el niño no debe comer ni frutas, ni verduras porque puede contraer algún tipo de bacteria y eso puede ser muy perjudicial para alguien de su condición. "La nutricionista dijo que él tiene que alimentarse únicamente de cosas cocinadas por el tema de las bacterias. Pero si viera nuestra casa, eso sería lo último que la podría preocupar", agregó.
En efecto, la precaria casilla, construida por Carlos hace ya 4 años, carece de todo. Tiene sólo dos habitaciones entre las que se distribuyen las camas que comparten Analía y sus chicos, y sus pocas pertenencias. Y afuera, un baño que al no estar conectado a ninguna red de cloacas, desagota en el mismo patio y finalmente en la vereda, un desagüe a cielo abierto del que emanan permanentemente olores nauseabundos.
"Hasta para una persona sana esto es peligroso, y para David es diez veces peor. Ya no sabemos cómo hacer para que la gente nos ayude. Él aguanta mucho, por lo menos queremos que esté bien junto a sus hermanos. Como madre me duele ver a mi hijo así, hacer todo y no poder cuidarlo más", completó.
Lo más urgente son los materiales de construcción; del trabajo se encargará Carlos. Pero el tiempo corre y es la salud de un nene de 7 años la que ahora prácticamente depende de la solidaridad de la gente. 

El agua mineral es de vital importancia
Entre el cuerpo de profesionales que atiende a David en cada una de sus consultas, la nutricionista es una de las más importantes. El tratamiento con quimioterapia, cualquiera sea el tipo, exige un desgaste físico muy grande para el paciente. Más aún en este caso, cuando se trata de un niño. Por eso la dieta es muy estricta.
"David no puede alimentarse de nada que esté crudo. Tiene que comer mucho porque los medicamentos lo van a hacer bajar de peso a medida que aumenten las dosis. Y, sobre todo, tiene que tomar agua mineral. Esa también es una de las cosas más importantes y urgentes que necesitamos, porque cada botella nos cuesta arriba de los 20 pesos y son sólo para él", explicó su mamá.
En este punto, resaltó un pedido especial para cualquiera que quiera colaborar acercándoles botellas del líquido para su hijo. 
"O que se pongan en contacto con nosotros y alguno de los dos las vamos a buscar. Puede que para algunos no signifique mucho, pero para David esto es muy importante y, sobre todo, algo urgente", expresó.

Un giro de 360 grados para toda la familia
Hasta antes de quedar enfermo, el niño iba al segundo grado de la primaria 345 Francisco Regis Ortiz, al igual que sus hermanos, Carlos de 12, Maxi de 11 y César de 6 años. El más pequeño, Jonathan, de uno y medio, quedaba siempre con su mamá. 
"Me acuerdo perfecto, el 18 de julio David me muestra que tenía como una pelotita debajo del brazo derecho. Yo lo miré y lo llevé esa tarde a la salita del barrio Laguna Seca. La doctora lo revisó y no dudó. Ahí mismo me hizo una orden y me dijo que lo lleve a hacer atender en el pediátrico. Fuimos al otro día y lo internaron una semana para hacerle estudios. Salió y a los pocos días volvimos a llevarlo porque no podía respirar. Esa vez ya pasó directamente a terapia, fue el martes 13 de septiembre. Y para el viernes nos dijeron que era cáncer. En ese momento la vida se nos dio vuelta", explicó Analía.
En menos de dos meses, la rutina de la familia cambió rotundamente, David dejó la escuela y sus hermanos hacen tareas en su casa. "Esa es otra cosa de la que tenemos que ocuparnos, porque él iba bien y le gustaba. Ahora no puede ir, pero no queremos que se retrase", agregó.

CONTAMINACIÓN. La casilla en la que viven David, sus cuatro hermanitos y su mamá está rodeada por los desagües a cielo abierto de la zona. "Los olores son muy fuertes, nuestro propio baño desagota en la zanja que pasa por nuestra vereda. Y cuando llueve, quedamos todos inundados por los desechos y el barro. Yo siempre les digo a mis hijos que tengan mucho cuidado, pero son todos chicos y están prácticamente conviviendo con toda esa podredumbre que les rodea. Hubo promesas de que iban a entubar esta parte, pero hasta ahora seguimos esperando que pase", explicó Analía.

FORTALEZA. Analía cuenta que el mejor sostén anímico que tiene David son sus hermanos. "Como son sus primeras sesiones de quimioterapia, todavía lo vemos bien. Nos dijeron que iba a estar decaído, pero él está tranquilo. La presencia de sus hermanos también lo ayuda mucho. Ellos juegan con él, no lo dejan solo y eso lo reconforta mucho. Más ahora, que no puede ir a la escuela. Los chicos se llevan muy bien y se cuidan bastante entre todos, eso a David le hace bien y se le nota. Ahora toca ver cómo evoluciona con el correr del tiempo y el avance del tratamiento", completó.

DE RIESGO. Los pacientes "inmunocomprometidos" son los que, por su enfermedad de base, tienen alterado uno o algunos mecanismos de defensa, fenómeno que los hace susceptibles a infecciones oportunistas. En el caso de David, su tipo de cáncer y el tratamiento que conlleva lo convierten en un paciente de esta categoría y, por tanto, el cuidado higiénico ambiental es clave para su recuperación. Pero en las condiciones en las que se encuentran él y su familia, el riesgo sanitario es muy elevado. Es por eso también que el pedido que hacen sus padres es de carácter urgente.

Diario El Libertador Edición On Line






Virginia Sweaters - Galería paseo del Pilar - Corrientes




www.corrientescate.com

(c) 2008 - 2018 - Corrientescate.com - Corrientes - Provincia de Corrientes - Argentina